miércoles, 2 de julio de 2014

LAS CLAVES DEL PROYECTO IPAD

Hace tres semanas estuve en una visita organizada por K-tuin en el Colegio San Ignacio, en Torrelodones. Este centro hizo una fuerte apuesta por el uso de las tabletas hace tres años y en muy poco tiempo han dado la vuelta al colegio. Después de estar toda la mañana merodeando por allí, entrando en las clases, viendo cómo los profesores proponían las distintas actividades y charlando abiertamente con los alumnos, concluí que las claves del proyecto iPad son dos: convicción y dedicación.

En primer lugar, convicción. Yo soy un profe con iPad, pero he de reconocer que me falta convicción. Lo que vi en San Ignacio fue un grupo de profesores convencido de que las tabletas son una herramienta con un potencial espectacular que sería de locos despreciar. Giovanni -un psicólogo italiano con una labia impresionante que es el promotor del proyecto- ha hecho que profesores de muy distintas edades, asignaturas y bagaje pedagógico hayan creído a pies juntillas en este proyecto. Y esa convicción ha hecho que superaran todas las dificultades (técnicas, distracciones del alumnado, falta de experiencia del profesorado, quejas de las familias) pues, evidentemente, todas esas problemáticas han tenido que ser solucionadas.

La otra clave del proyecto iPad, según vi en la visita al colegio San Ignacio, es la dedicación. Dedicación de cientos de horas, tanto a formación como a preparación de material docente. Algunos profesores como Nuria, de química, o Santi, de tecnología, han compuesto sus propios ibooks que van subiendo tema a tema a la plataforma itunesU, se han grabado muchas explicaciones en Explain Everything que han colgado en Google Drive, han preparado directorios de páginas web interesantes en las que los alumnos puedan investigar sobre temas determinados, se han coordinado para hacer trabajos interdisciplinares en los que ver temas de distintas asignaturas, han respondido cientos de mails con dudas de los alumnos… 
En definitiva, los profesores del colegio San Ignacio que han creído en el proyecto iPad han dedicado mucho más tiempo del que por contrato debían emplear. Han hecho un trabajo ingente, pero yo no les oí ninguna queja. Lo han hecho gustosos, porque ven cómo sus alumnos están más motivados, a la larga aprenden más y mejoran como personas.


Se me podrá decir que no he descubierto la pólvora. Que cualquier profesor que esté realmente convencido de su metodología y que dedique mucho tiempo a su labor triunfará y hará triunfar a sus alumnos, sin necesidad de usar un iPad. Es posible. Pero el otro día escuché una afirmación que me pareció muy acertada, y que me parece que queda confirmada en experiencias como la del colegio San Ignacio: “las tecnologías del siglo XXI hacen factibles las teorías pedagógicas del siglo XX”

1 comentario:

  1. Ojalá sea cierto. Una hace poco ha adquirido un IPad y se siente feliz y dichosa por el abanico de posibilidades que se abren ante sí...pero esta herramienta no es el final del camino; el esfuerzo y la dedicación reconocidos en tus colegas marcarán claramente la diferencia. Ya lo dijo el sabio Confucio: "Quien volviendo a hacer el camino viejo aprende el nuevo, puede considerarse un maestro".
    Enhorabuena por la entrada y a seguir aprendiendo cada día.
    Un saludo, Susana

    ResponderEliminar