jueves, 4 de diciembre de 2014

European Schoolnet Academy

Hace un par de meses hice un descubrimiento fantástico. A través de un tweet, un amigo me dio a conocer un curso online que organizaba una red europea de formación para profesores. Indagué y descubrí la European Schoolnet Academy
La Academia es una plataforma que alberga cursos de desarrollo profesional para profesores de Primaria y Secundaria sobre innovación educativa. Estos cursos son siempre online y gratuitos. De la oferta que había en ese momento, me registré en dos de ellos; el primero sobre "Los juegos en los colegios" y el segundo acerca de "Las competencias para la enseñanza del siglo XXI"
Llevo más de la mitad de los cursos completada, y mi experiencia está siendo inmejorable. En cada módulo se explican los conceptos que se quieren enseñar mediante unos vídeos muy bien elaborados, se abre un foro para discutir ideas y compartir experiencias y se realizan algunas actividades que te exigen poner en práctica las innovaciones que se han transmitido en esa unidad. 
Una de las cosas más enriquecedoras de estos cursos es la cantidad de experiencias docentes que ves que ponen en marcha profesionales de la educación de muy distintos países de Europa: un profesor irlandés, una profesora rumana, un maltés, una portuguesa, una noruega, un inglés...
Y, como colofón, todo el material -tanto audiovisual como escrito- está en inglés, lo que hace a los cursos muy atractivos para aquellos profesores que nos tenemos que imbuir en el maravilloso mundo del bilingüismo. 

martes, 21 de octubre de 2014

TEDxGranVia Educación. La previa

Mañana acudiré al evento TEDxGranVia Educación.

Hace un par de años, un amigo me enseñó la plataforma TED en Internet. Es una web donde están recogidos miles de vídeos de conferencias impartidas por expertos acerca de los temas más variados. Estas conferencias tienen lugar en eventos organizados en ciudades de todo el mundo y cada una dura algo menos de veinte minutos. Cuando descubrí TED, me pareció interesante escuchar sesiones breves en inglés y comencé a hacerlo.

A medida que iba visionando conferencias, fui dándome cuenta de que, además de perfeccionar mi inglés, las charlas me iban aportando ideas y puntos de vista bastante interesantes. La idea de los creadores de la plataforma TED es difundir por todo el mundo ideas que merezcan la pena. Ante ello, en estos años me he centrado en las conferencias que iba encontrando sobre temas educativos, y me han servido mucho para abrirme nuevos horizontes y para enriquecer mi discurso pedagógico. Además, muchas de las intervenciones son en castellano.

Por eso, cuando el otro día me enteré de que se organizaba un evento TED en Madrid sobre Educación me apresuré a inscribirme. La entrada es gratuita y los ponentes tienen muy buena pinta. En fin, ya os contaré mis impresiones.

lunes, 13 de octubre de 2014

UN MODELO ABURRIDO

He descubierto un autor bastante interesante que habla de la innovación disruptiva y aplica ese concepto a la educación. Su nombre es Curtis Johnson.

Johnson denuncia que aún en el siglo XXI el modelo educativo dominante siga basándose en la idea de que el conocimiento es algo escaso, difícil, prácticamente imposible de obtener a no ser que tengamos a un adulto debidamente cualificado de pie frente a un grupo de jóvenes que le escuchen solícitos, dispuestos a anotar en sus cuadernos cualquier dato supuestamente de valor.

En este modelo todos los alumnos deben aprender las mismas cosas de la misma manera, el mismo día, en el mismo lugar y al mismo ritmo. Así, una clase sería como un autobús que va por la carretera, y que está programado para detenerse únicamente en ciertos lugares, en paradas durante un tiempo concreto. Si alguien va en el autobús, mira por la ventana, ve algo interesante y pregunta si puede bajar a mirarlo, la respuesta es: «¡NO! Tenemos que ir hacia la siguiente parada, porque así está programado».

El resultado, según Johnson, es que muchos de nuestros alumnos se aburren en las clases, desconectan y pierden su motivación por aprender ¿Por qué se aburren? En primer lugar, porque cada uno tiene sus ritmos de aprendizaje y no les dejamos que los desarrollen. Además, los alumnos de hoy en día saben que el conocimiento no es patrimonio exclusivo del profesor…pueden entrar en Google para buscar una respuesta y llegar a ella mucho más rápido que cualquier docente! Es cierto que tal vez no tengan el criterio para saber cuáles son las cosas que merece la pena buscar, ni la sabiduría para valorar lo que encuentran, pero es evidente que pueden acceder al conocimiento; no tenemos que dárselo. Si no queremos seguir perdiendo el interés de nuestro alumnado, según Johnson, debemos aplicar la educación disruptiva.


¿En qué consiste, entonces, la innovación disruptiva en la educación? Al final, lo que propone Curtis Johson es personalizar la experiencia de aprendizaje. Esto era inviable hace unas décadas pero actualmente, empleando la tecnología como plataforma de aprendizaje, es completamente asequible. 

UN CURSO SIN IPAD

Durante este curso soy un profe con iPad que enseña a unos alumnos sin iPad. Quizá por eso había abandonado un poco el blog. Pero el cambio es imparable. El próximo curso me llegarán unos alumnos completamente experimentados en el aprendizaje mediante las tecnologías. Por eso tengo la intención de dedicar este curso a formarme en el ámbito de la didáctica y las nuevas tecnologías.

Es imprescindible que los profesores nos preguntemos qué queremos que aprendan nuestros alumnos. También debemos constatar cuál es el nivel real de sus competencias en nuestra materia, y qué nivel aspiramos que alcancen. Finalmente, creo que debemos plantearnos qué destrezas pretendemos que adquieran nuestros alumnos a lo largo de su etapa escolar.

Con estas premisas, creo que el gran reto es el aprendizaje personalizado. Este va a ser mi campo de estudio durante este curso. Cómo conseguir que, mediante las nuevas tecnologías, los alumnos de Secundaria vayan logrando un aprendizaje personal que les lleve a alcanzar el máximo nivel al que cada uno pueda llegar.

Las presentaciones en keynote, los vídeos en formato Explain Everything o Adobe Voice, los esquemas en Mindomo, los cuestionarios con Socrative, las apps sobre varias asignaturas con distintos niveles de dificultad, la infinitud de contenidos que pueden encontrar en Internet, las Flipped Classroom, las presentaciones orales, el trabajo colaborativo…son algunas de las posibilidades que me gustaría estudiar a fondo para poder sacarles todo su rendimiento.


Así, el próximo curso, mis alumnos con iPad tendrán un profe con un iPad al que sabe sacar el máximo partido. 

miércoles, 2 de julio de 2014

LAS CLAVES DEL PROYECTO IPAD

Hace tres semanas estuve en una visita organizada por K-tuin en el Colegio San Ignacio, en Torrelodones. Este centro hizo una fuerte apuesta por el uso de las tabletas hace tres años y en muy poco tiempo han dado la vuelta al colegio. Después de estar toda la mañana merodeando por allí, entrando en las clases, viendo cómo los profesores proponían las distintas actividades y charlando abiertamente con los alumnos, concluí que las claves del proyecto iPad son dos: convicción y dedicación.

En primer lugar, convicción. Yo soy un profe con iPad, pero he de reconocer que me falta convicción. Lo que vi en San Ignacio fue un grupo de profesores convencido de que las tabletas son una herramienta con un potencial espectacular que sería de locos despreciar. Giovanni -un psicólogo italiano con una labia impresionante que es el promotor del proyecto- ha hecho que profesores de muy distintas edades, asignaturas y bagaje pedagógico hayan creído a pies juntillas en este proyecto. Y esa convicción ha hecho que superaran todas las dificultades (técnicas, distracciones del alumnado, falta de experiencia del profesorado, quejas de las familias) pues, evidentemente, todas esas problemáticas han tenido que ser solucionadas.

La otra clave del proyecto iPad, según vi en la visita al colegio San Ignacio, es la dedicación. Dedicación de cientos de horas, tanto a formación como a preparación de material docente. Algunos profesores como Nuria, de química, o Santi, de tecnología, han compuesto sus propios ibooks que van subiendo tema a tema a la plataforma itunesU, se han grabado muchas explicaciones en Explain Everything que han colgado en Google Drive, han preparado directorios de páginas web interesantes en las que los alumnos puedan investigar sobre temas determinados, se han coordinado para hacer trabajos interdisciplinares en los que ver temas de distintas asignaturas, han respondido cientos de mails con dudas de los alumnos… 
En definitiva, los profesores del colegio San Ignacio que han creído en el proyecto iPad han dedicado mucho más tiempo del que por contrato debían emplear. Han hecho un trabajo ingente, pero yo no les oí ninguna queja. Lo han hecho gustosos, porque ven cómo sus alumnos están más motivados, a la larga aprenden más y mejoran como personas.


Se me podrá decir que no he descubierto la pólvora. Que cualquier profesor que esté realmente convencido de su metodología y que dedique mucho tiempo a su labor triunfará y hará triunfar a sus alumnos, sin necesidad de usar un iPad. Es posible. Pero el otro día escuché una afirmación que me pareció muy acertada, y que me parece que queda confirmada en experiencias como la del colegio San Ignacio: “las tecnologías del siglo XXI hacen factibles las teorías pedagógicas del siglo XX”

ADOBE VOICE

Creo que no es necesario citar ningún estudio de una Universidad americana para poder afirmar que de una conferencia se recuerdan mucho más los vídeos explicativos que inserta el ponente que su brillante exposición.

Lo mismo ocurre con las explicaciones que da un profesor a sus alumnos. Por ello, siempre que no sea abusivo, es muy recomendable el uso de vídeos explicativos o ilustrativos como complemento de las intervenciones orales del profesor.

Las tabletas dan la oportunidad de editar con muchas facilidad este tipo de vídeos. Y en concreto he descubierto una aplicación (de momento gratuita) que es muy sencilla de usar y permite hacer vídeos bastante simpáticos. Su nombre es Adobe Voice.

Tras descargarla, su uso es completamente asequible. Funciona por diapositivas en las que puedes introducir ilustraciones, textos o fotos, además de grabar voz. Al final, todas las diapositivas aparecen seguidas, como si no hubiera más que una sola, y con una música que la aplicación añade de fondo.

Creo que lo mejor es ilustrarlo con un ejemplo. Os pongo este vídeo sobre las ventajas del iPad en la educación que está hecho con Adobe Voice. Me parece sencillamente genial. 



lunes, 12 de mayo de 2014

ODA AL “CACHARRO”

Desde el principio de curso, casi siempre que estoy en clase y tengo que referirme al IPAD utilizo el término “cacharro”. Así, durante mis clases se repiten muchas veces expresiones del tipo: “guardad los cacharros”, “¿puedes dejar el cacharro y prestarme atención?”, “abrid el cacharro por el tema 5”, o “¿podemos hacer la redacción en el cacharro?”
La atracción que la tableta ejerce sobre los chavales es indudablemente grande. Por ello, el otro día se me ocurrió durante mi clase de taller de Lengua que compusieran una “Oda al cacharro”. Después de explicarles brevemente las características de dicha composición poética, se pusieron “manos al teclado”. Al cabo de un rato, comenzaron a llegarme a la plataforma informática que utilizamos sus creaciones. Evidentemente, en algunas se notaba que era la primera vez que componían unos versos, como en aquél que me escribió: el iPad es muy bonito / si lo controlas un poquito, o aquel otro que se lanzó a por el verso alejandrino y escribió estos dos versos gloriosos: eres tan útil que mucho tiempo pierdo en ti / y haciendo odas yo saco lo mejor de ti.

Sin embargo, en medio de esa maleza de versos enredados, sin ritmo, ni rima, ni emoción, descubrí una pequeña joya. Una oda escrita por un chaval de doce años que, al menos en mi humilde opinión, tiene alma de poeta. Ojalá sus profesores sepamos hacer disfrutar a este alumno de la belleza encerrada en las palabras. Y ojalá acertemos a guiarle para que él nos haga disfrutar al resto de sus creaciones literarias. Disfrutadla, disfrutadla… aquí está.

Oda al “cacharro”

El iPAd, él tan lúcido,
que me hacer quedar plácido.
Con brillo celestial
e imagen real.

Él me emboba enormemente
con las aplicaciones,
muy lindamente.
Y si juego o estudio,
oigo como unas canciones
y me siento como un lucio
que nada por las aguas
pantanosas tras las truchas

Yo me siento muy feliz,
Con el iPad. Soy así.

martes, 6 de mayo de 2014

LITERATURA, IPAD Y MASTERCHEF

Soy aficionado a la cocina y sigo con interés el programa de televisión Masterchef.
Hace unos meses, cuando estaba en emisión la edición de Masterchef Junior, me planteé cómo podría aprovechar ese programa para mis clases de Lengua, y decidí lanzarme a hacer una experiencia de trabajo colaborativo con los estudiantes de 1º de ESO.

Los alumnos se dividieron en tres grupos y en cada equipo nombré un capitán. Cada equipo tenía que preparar tres presentaciones sobre el tema de literatura que habíamos explicado el día anterior, sobre las narraciones literarias: un vídeo, un Keynote (PowerPoint) y un esquema de Mindomo. El capitán tenía la misión de dividir este trabajo entre los alumnos del equipo y controlar que se iban haciendo los proyectos en el tiempo establecido. Al final de la clase cada equipo tenía que enviarme mediante la plataforma Showbie las tres presentaciones. 

La experiencia fue muy positiva. Por un lado, tuvieron que buscar la información; por otra parte, tuvieron que cuidar el diseño, ya que si el “plato” no era apetitoso no se lo iba a aceptar. Además, el capitán tuvo que aprender a organizar las tareas, enfrentarse con el problema de los alumnos que están menos implicados y no cumplen su parte del trabajo…en definitiva, una experiencia en la que las nuevas tecnologías y la excusa de un programa de televisión sirvieron para que los alumnos trabajaran el tema con una motivación mayor. 

Como muestra de sus trabajos, os dejo algunas de las diapositivas más exquisitas para que podáis catarlas. 






martes, 25 de marzo de 2014

THE FLIPPED CLASSROOM

Nuestro modelo pedagógico actual se basa en la explicación de unos contenidos durante la clase y el aprendizaje y asimilación de los mismos por parte de los alumnos fuera del aula, estudiando y practicando en su casa.


En mi opinión, este sistema tiene dos problemas. En primer lugar, al tener que exponer todo el contenido de la asignatura durante la clase, el profesor no tiene tiempo para profundizar, ni para dar algunas explicaciones particulares que atiendan a la diversidad de los alumnos. Además, en el momento en que el alumno está asimilando el contenido, cuando se le pueden presentar dudas sobre la materia, el profesor no puede atenderle, sencillamente porque no está a su lado.

¿Por qué no probamos a “darle la vuelta” a la clase? Hace ya un par de décadas, Jonathan Bergmann y Aaron Sams, dos profesores universitarios norteamericanos,  se dieron cuenta de que los estudiantes frecuentemente perdían algunas clases por determinadas razones (enfermedad, por ejemplo). En un esfuerzo para ayudar a estos alumnos, impulsaron la grabación y distribución de sus explicaciones en vídeo. Además de solucionar el problema de los que no podían asistir, estos docentes se dieron cuenta que este mismo modelo permite que el profesor centre más la atención en las necesidades individuales de aprendizaje de cada estudiante.

Bergmann y Sams acuñaron el término “Flipped Classroom” para referirse a esta metodología. Con el paso de los años se ha terminado de desarrollar este sistema, dando lugar a un modelo pedagógico que transfiere el trabajo de determinados procesos del aprendizaje fuera del aula y utiliza el tiempo de clase, junto con la experiencia del docente, para facilitar y potenciar otros procesos de adquisición y práctica de conocimientos dentro del aula. Cuando los docentes diseñan y publican una “clase del revés”, el tiempo de clase se libera para que se pueda facilitar la participación de los estudiantes en el aprendizaje activo a través de preguntas, discusiones y actividades aplicadas que fomentan la exploración, la articulación y aplicación de ideas.

En resumen, la innovación educativa que supone este modelo, permite a los docentes dedicar más tiempo a la atención a la diversidad, proporciona al alumnado la posibilidad de volver a acceder a los mejores contenidos de sus profesores y crea un ambiente de aprendizaje colaborativo en el aula.

La introducción de las tabletas digitales en el sistema educativo facilita mucho la aplicación de esta metodología ¿Te atreves a “darle la vuelta” a tus clases?

miércoles, 12 de marzo de 2014

TORNEO ESCOLAR DE DEBATE

Permitidme que me salga en esta entrada de la temática del blog para contar una actividad en la que participé la semana pasada. Se trata del Torneo Escolar de Debate, una competición organizada por la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, en la que alumnos de ESO y Bachillerato se enfrentan para debatir sobre un tema previamente fijado.
El Torneo va ya por la V edición, y yo he tenido la suerte de participar en tres ocasiones. El funcionamiento es sencillo: la organización fija una pregunta meses antes del concurso, y los equipos han de llevar preparados sus argumentos para defender cualquiera de las dos posturas –a favor o en contra- ya que justo antes de debatir se sortea cuál de ellas les toca defender. Este año, la pregunta que se planteaba era: ¿deberíamos ser mayores de edad a los 16 años?

Los equipos que he presentado este curso estaban compuestos por chavales de 2º de ESO. Antes del Torneo hicimos con ellos una larga preparación, que incluyó tres sesiones con un profesional de la oratoria, trabajo de investigación, redacción de los discursos, simulacros de debates y una jornada de formación a cargo de la organización del Torneo de Debate.

Finalmente, llegó el gran día. El miércoles 6 de marzo por la tarde, los dos equipos de mi centro debatieron contra alumnos de otros colegios e institutos. El torneo tuvo lugar en el Instituto Santa Teresa de Jesús y, de los cuatro debates que disputaron, contra equipos con alumnos de dos o tres años mayores que ellos, los alumnos que presenté ganaron tres. A pesar de que finalmente ninguno de los equipos pasara a la fase final, la organización nos felicitó y reconoció que los de nuestro colegio han sido grandes equipos, que han ganado a equipos de 1º de Bachillerato. Eso, concluía el mensaje, debe crear motivación en ellos y la idea de que el esfuerzo tendrá su recompensa, pero no necesariamente a corto plazo.


Los alumnos se han quedado con ganas y prometen que, el año que viene, volverán a la carga. Y yo he vuelto a quedar encantado, tanto con los alumnos como con la organización, a la que desde aquí felicito públicamente. Este tipo de actividades siempre me reconcilian con la educación. 

UNA NUEVA METODOLOGÍA

En mis anteriores entradas me he referido a dos realidades: el cambio tecnológico que se está implementando en los colegios e institutos -que va acorde con el desarrollo de la tecnología en otros ámbitos de la sociedad- y la necesidad de que los estudiantes actuales adquieran nuevas destrezas.

Para conseguir que, mediante esa tecnología, se adquieran las nuevas destrezas, creo que habrá que ir avanzando paulatinamente en una metodología distinta. Si los maestros medievales tuvieron que cambiar la manera de enseñar cuando apareció la imprenta, también nosotros deberemos ir actualizando la educación del siglo XXI a las nuevas tecnologías.

Los que ya se hayan embarcado en la aventura del IPAD entenderán perfectamente que el profesor que intenta dar clase a unos alumnos que tienen una tableta entre las manos de la misma manera que lo hacía en la “era de los libros”, experimenta grandes dificultades. En cambio, quien adapta su didáctica a los nuevos medios e incluye entre sus objetivos la transmisión de las nuevas destrezas, consigue que la motivación de sus alumnos y los resultados académicos experimenten una mejora sustancial.


En mis próximas entradas expondré tres metodologías diferentes que pueden ser muy útiles para un profesor interesado en las nuevas tecnologías: The flipped classrom, el aprendizaje basado en retos o CBL y el trabajo por objetivos. Confío en que os gusten. 

viernes, 28 de febrero de 2014

NUEVAS DESTREZAS

Comprender, memorizar, analizar, redactar, calcular, razonar… son competencias que trabajábamos los docentes durante la “era de los libros”. Y todo esto se lograba mediante la transmisión de unos contenidos. Aunque de vez en cuando realizábamos algunas actividades que se salían del “programa”, lo hacíamos con ciertas reservas, porque nos agobiaba la posibilidad de que no nos diera tiempo a explicar todo el tema antes del examen.

Pues bien, en esta nueva etapa educativa, además de los contenidos –que siguen siendo fundamentales- hemos de lograr que los estudiantes desarrollen nuevas destrezas. Seleccionar y asimilar información –que sobreabunda en Internet-, trabajar en equipo, desarrollar un proyecto, hablar en público, aprender por iniciativa individual, sintetizar, tratar imágenes, presentar trabajos, editar vídeos… son algunas de las nuevas habilidades que hemos de inculcar en nuestros jóvenes.


Así pues, a los tradicionales contenidos hemos de sumar las nuevas destrezas. No es sencillo, lo sé. Pero es fundamental. Además, ¿no os parece ilusionante conseguir que los alumnos acaben su formación escolar sabiendo seleccionar la información que han de comprender, comunicar lo que han memorizado, o emplear los datos que han calculado o los textos que han redactado para desarrollar un proyecto profesional que presenten al público con imágenes y vídeos?


Combinar las destrezas tradicionales y las nuevas destrezas enriquece mucho la educación de nuestros jóvenes. Aprovechemos esta oportunidad.

miércoles, 26 de febrero de 2014

CARRERA DE OBSTÁCULOS

Quien haya leído mi primera entrada puede haberse llevado la impresión de que soy un entusiasta teórico de la tecnología Apple en las aulas. Tranquilos. No es así. He tocado el paño.

Dar clase durante el primer año de implantación del proyecto IPAD se ha convertido en una auténtica carrera de obstáculos. Para empezar, durante la “era de la celulosa” te acercabas a una clase y te encontrabas a los alumnos fuera, correteando por el pasillo, jugando con una pelota, dándose collejas, comentando lo que había hecho Fulanito en clase de la hora anterior…ahora llegas y no hay nadie en el pasillo. La primera vez  que te ocurre puedes pensar que ese grupo se ha ido hoy a alguna visita cultural, pero cuando abres la puerta de la clase te lo encuentras a todos dentro, absortos con el IPAD!

Después viene la fase de explicación de la materia. No todos podrán usar el libro, pues habrá quien no tenga wifi, quien se haya borrado su cuenta de la plataforma de libros y quien  se haya desinstalado los perfiles. Puedes optar por proyectar el libro desde tu tableta, pero entonces serás tú quien no tengas wifi, o sufrirás algún problema de conexión con el Airplay. Finalmente, al intentar poner el magnífico vídeo que has preparado en Educreations o en Explain Everything, el cable HDMI estará en la clase de al lado (pues el suyo se había roto) y la salida de audio estará desconfigurada.

Todavía quedan los problemas de manejo del IPAD por parte de los alumnos. Porque se puede entender que los profesores -que somos como dinosaurios funcionando en la era tecnológica- tengamos problemas, pero cuando ves que los famosos “nativos digitales” no son capaces de mandarte ni siquiera un correo electrónico con un archivo adjunto te replanteas…muchas cosas.


Has conseguido acabar la clase. Por arriba, por abajo, y a veces llevándotelos por delante, pero has conseguido superar todos los obstáculos. Cinco minutos para coger aire. Te espera una nueva pista americana. Valor…¡y al toro!

sábado, 15 de febrero de 2014

UN PROYECTO APASIONANTE

Me dedico a la educación desde hace nueve años. Después de casi cuatro años ejerciendo de abogado en una firma de asesoramiento de empresas, me picó el gusanillo de la enseñanza. Probé durante un curso…y aquí sigo.

Educar es una tarea apasionante. Todos los que nos dedicamos a la educación sabemos que consiste en algo mucho más importante que la mera transmisión de conocimientos. Ese plus no es algo objetivo, ni único; está formado por muchas cosas y los docentes creo que nunca terminaremos de ponernos de acuerdo sobre el nivel de importancia de cada uno de esos elementos. Unos pondrán el acento en la socialización, otros en la adquisición de destrezas, habrá quien prime los criterios éticos y otros que den la máxima importancia a la preparación para el mundo laboral. Personalmente, me inclino a pensar que, en última instancia, educar es enseñar a querer. 

Lo que es indudable es que la educación ha de adaptarse a la sociedad en la que cada generación deberá vivir. De alguna manera, los docentes hemos de ser unos adivinos que sepamos leer cómo será la sociedad de dentro de diez o quince años, y preparar a los chicos y chicas que pueblan las aulas para esa sociedad. Cuando uno se asoma al fondo de la taza de café y lee el futuro en los posos, es difícil que no descubra que la sociedad en la que vivirán nuestros alumnos es una sociedad en la que se trabaja, se comunica, se divierte y se convive haciendo uso de las tecnologías. 

Por eso, la educación ha de ir por esos derroteros. Por eso estoy inmerso en el proyecto IPAD. Un proyecto apasionante.